Las casas de jóvenes en la sociedad mexica el calmecac/telpochcalli.
Las casas de jóvenes en la sociedad mexica el calmecac/telpochcalli.
Antes de empezar, cabe hacer la aclaración que contrario a
las creencias populares y más difundidas, las fuentes antiguas nombran indiferenciadamente
al telpochcalli “casa de jóvenes” y el calmecac “atado de casas”, siendo estos
dos nombres del mismo recinto. El calmécac/telpochcalli era un edificio anexo al
templo principal de algunas de las más importantes deidades, de ahí que una
forma común de nombrarles sea “monasterios”.
| Entrada al calmecac\telpochcalli en el Códice Florentino Lib. III. |
Composición de un calmécac/telpochcalli.
En las instalaciones del calmecac/telpochcalli residía un especialista
religioso al que se nombraba teohua “el divino” o “el endiosado”, máximo exponente
en su cargo. El teohua tenía entre sus principales obligaciones ofrendar la
escultura de la deidad con copal y comida, vestirla para las fiestas, realizar las
penitencias de cada veintena y sus ritos correspondientes. Bajo su mandato estaban
dos grupos de jóvenes, los primeros de entre 18 y 20 años residían en un sitio
llamado tlamacazcalli “la casa de los dadores” y tenían aspiraciones a dedicar su
vida a las actividades religiosas, el segundo grupo mucho más numeroso de
adolescentes de 12 a 13 años, sólo servían dentro del calmécac/telpochcalli
durante un año, siendo reemplazados al concluir la fiesta de Tezcatlipoca, Toxcatl.
Los adolescentes varones estaban guiados por el llamado
telpochtlahtoque “quien habla a los jóvenes” o “el mandón de jóvenes”, mientras
que las mujeres por la ichpochtiachcauh “hermana mayor de las jovencitas”. Estos
maestros veían por la realización correcta de las labores dentro del recinto y
por que ambos sexos no mantuvieran relaciones sexuales o amorosas. Los mandones
tenían toda la potestad para castigar físicamente a quien cometiera faltas y
algunas penas, como la ruptura de la castidad podía ser castigada con palizas
que “medio mataban” a los culpables.
A estas casas de jóvenes no accedía cualquier persona, el Mexico calmécac no admitía el acceso de la gente común, sus miembros eran el estrato opulento de los calpullih fundadores de la gran ciudad, la nobleza histórica. Al resto de estos templos podían acceder los hijos de cualquier familia que pudiese pagar la dote, fray Diego Durán nos dice que la condición social de los jóvenes era muy variada y aún con distinciones en capacidad adquisitiva, todos los miembros realizaban tareas similares dentro del calmécac/telpochcalli.
Actividades comunes y específicas dentro del calmécac/telpochcalli.
Los hombres se encargaban de recolectar leña para los templos, recolectar limosnas, elaborar los adornos más complejos utilizados en las fiestas o los que “requerían fuerza bruta”, tocaban los caracoles para marcar el paso del día y las horas de penitencia. Las mujeres preparaban la comida haciendo uso de aquellas limosnas, mantenían limpio el recinto, tejían la ropa que había de usar la deidad durante sus fiestas y elaboraban los adornos que no requiriesen “fuerza bruta”, collares, coronas, arreglos florales etc. Ambos sexos vestían con mantas blancas de henequén, ayudaban en la composición de los cantos, realizaban ofrendas de sangre, eran instruidos ligeramente en la mitología, el cómputo del tiempo y en las altas costumbres mexicas, en la manera de hablar, dormir, comer etc.
| Telpochtlahtoque instruyendo adolescentes en el Códice Florentino Lib. II. |
Sobre otros conocimientos adquiridos dentro del calmécac/telpochcalli,
tendríamos que analizar cada uno del calmécac mencionados por los frailes y las
deidades a las que estaban dedicados. Los calmécac/telpochcalli mencionados por
Bernardino de Sahagún son los siguientes:
En el Mexico calmecac sólo residían miembros opulentos de los
calpullis fundadores de la ciudad y este recinto estaba dedicado a
Huitzilopochtli y Tlaloc al igual que el templo mayor. Los miembros dedicados a
Huitzilopochtli debieron aprender las artes de la guerra y diplomacia, así como
las elevadas costumbres de la gente noble. Por otro lado los que estudiaban a Tlaloc
debieron comprender con precisión la meteorología. De este calmécac en particular
nos llega la noticia de enseñanza de la astrología y remarco astrología, pues la enseñanza del movimiento de los astros no estaba libre de creencias y supersticiones.
El Tlillan (negro) calmecac estaba dedicado al culto de
Cihuacoatl, siendo esta deidad la antagonista directa de Huitzilopochtli, fray Diego
Durán menciona que era administrado por los mismos integrantes que el Mexico
Calmecac, con la diferencia de que en este recinto residían únicamente mujeres y
en el otro los hombres. En el Tillan Calmecac también se contemplaban deidades
como Xochiquetzal, Toci(htli) y Chicomecoatl por lo que puede suponerse que se debió
enseñar sobre botánica.
Huitznahuac calmecac, los Huitznahuas son los enemigos míticos
de Huitzilopochtli, por otro nombre Necoc Yaotl “enemigo de las partes” o
Tezcatlipoca. Esta casa habría estado dedicada, casi con exclusividad, a
instruir a los jóvenes en el uso de amas, técnicas de combate y estrategias
militares. Cabe mencionar que todos los jóvenes de los calmecac/telpochcalli
que tenían adiestramiento en el combate participaban activamente en la guerra y eran
partícipes del ascenso militar según sus logros.
Al igual que en el caso de Cihuacoatl y Huitzilopochtli,
parece haber existido una división similar en el Tetlanman (junto al fuego) calmecac
y Tzonmolco (similar a junto a los cabellos) calmecac, el primero dedicado a la
diosa del fuego del hogar, llamada Chantico y el otro a Xiuhtecuhtli, deidad
solar, ígnea y guerrera. En ambos recintos es factible que se haya adiestrado
en el computo y lectura del tiempo, así como su relación con los hechos mítico-históricos.
Otras labores estarían diferencias por sexo.
Tlamatzincatl calmecac, Tlamatzincatl es uno de los incontables
dioses del pulque, pero Bernardino de Sahgún menciona que aquella casa de jóvenes
estaba dedicada principalmente a Tezcatlipoca. De esta relación puede suponerse
que la enseñanza debió variar entre
artes de adivinación, lectura de augurios y artes bélicas.
Yopico (lugar de Yopi/Xipe Totec) calmecac, aquí habrían sido
instruidas una vez más las artes de la guerra y con gran probabilidad se habría
amaestrado en el oficio de la orfebrería, pues los integrantes del calpulli de Yopico
eran los principales orfebres de Tenochtitlan.
| Niños llevados al templo para ofrecer sangre de sus orejas. Códice Florentino Lib. II. |
El ascenso dentro del calmécac/telpochcalli.
La mayoría de los jóvenes eran rotados anualmente durante la fiesta del Toxcatl, no obstante aquellos niños que mostraban aptitudes para el servicio de los templos eran electos por el telpochtltoque o la ichpochtiachcauh para pasar a un siguiente nivel la llamada tlamacazcalli y es en este punto que verdaderamente se refinaba el conocimiento adquirido.
Dentro del tlamacazcalli los jóvenes pasaban a nombrarse
tlamacazton “el pequeño dador” o “quien poco alimenta” y estaban directamente
bajo las órdenes y cuidado del teohua, el supremo especialista de la deidad. Los
tlamacazton acompañaban en sus mayores penitencias al teohua y su ascenso jerárquico
sólo dependía de su propia devoción y capacidad para soportar la penitencia que
exigía cada deidad y sus correspondientes fiestas.
El tlamacazton participaba en ritos funerarios, matrimonios,
sahumado de templos, milpas, curaciones y otras labores que exigían la
participación de un especialista religioso. El alto precio que debía pagarse
por el servicio del teohua, facilitaba que todos estos “aspirantes” fueran
contratados por el grueso de la población menos acaudalada. Y sobre el ascenso
jerárquico Bernardino de Sahagún lo divide de esta manera: Tlamacazton “pequeño
dador” “quien sustenta o da de comer”, Tlamacazque “dador”, Tlenamacac “quien
da el fuego”, Quetzalcoatl “gemelo precioso”.
Diego Durán nos dice que el mayor cargo era el tlamaceuhque “quien
hace penitencia” o mocauhque “el que se abandona”. Sobre esto pueden hacerse
varias conjeturas, el tehoua es el equivalente al tlamaceuhque o macauhque, pues
dentro de la jerarquía religiosa existían dos cargos por encima de todos los
demás, el totec(uhtli) Tlaloc tlamacazque y el totec(uhtli) Quetzalcoatl tlamacazque,
“nuestro señor gran dador Tlaloc/Quetzalcoatl. Estos últimos cargos eran
electos exclusivamente por mérito y el propio Sahagún menciona que no importaba
su cuna o procedencia.
| Personaje sacudiendo las mantas del templo. Códice Florentino Lib. II. |
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